sábado, 29 de octubre de 2016

¡Quién lo diría!


El día en el que celebramos el noventa cumpleaños de mi madre, mi hermano Rodrigo, el segundogénito, a escondidas de todos, tuvo la brillante idea de celebrar también los 65 de Luis, el primogénito, para lo que discurrió unas cuantas ideas. Esto le exigió a mi hermano mayor, después de entregados los regalos y sopladas las velas, decir unas palabras, que es como pedirle a una pirámide que se ponga del revés. En familia, es siempre muy tímido y de poquísimas palabras. Así que, con la ayuda de Dios y del magnífico rioja que regó nuestras gargantas (hay que aplaudirle al vino sus magníficas cualidades desinhibidoras), habló. Yo, que grababa la escena con mi Canon, sentí como resbalaba por mi mejilla derecha un auténtico lagrimón. ¡Mi hermano Luis arrancándome una lágrima, a mí, que las tengo tan sujetas!

jueves, 27 de octubre de 2016

Llega el circo

Un nuevo circo aparcó su carpa en Silleda el pasado fin de semana. Alguien me comentó que, dadas las alarmas animalistas, muchos municipios de Galicia, unos cuarenta o cincuenta, ya no permiten a los circos acampar en sus terrenos si tienen animales viviendo en condiciones infra-animales. Es cierto que es penoso ver, sobre a toda a las grandes fieras (leones, tigres, elefantes), encerrados en sus jaulas sin apenas sitio para moverse. Recuerdo que hace ya muchos, muchos años, al pasearme yo ante el circo que entonces estaba en mi pueblo, me causó una pena infinita ver a los enormes paquidermos sujetos y sin apenas poder hacer otra cosa que balancearse un poco. Vale, sí, me sumo también esta vez, como en muchas otras, a la nueva sensibilidad animalista, pero, ¿qué deberían hacer los dueños de los circos con sus leones y tigres y demás fieras? No se les puede negar el pan y la sal a ellos y a su gente sin ofrecerles algún tipo de transición a los nuevos tiempos. Que les den muy buenos dineros, por ejemplo, por todos esos animales que a buen seguro estarán mejor en terrenos amplios en los que puedan desplazarse a su gusto. A cambio, los animales compañeros tradicionales del hombre: perros, caballos, y hasta monos, aguantarán muy bien el tipo en compañía de sus amos y amigos cirquenses y con ellos podrán seguir haciendo las delicias del público.

martes, 25 de octubre de 2016

Ángel frunce el ceño

Ángel frunce el ceño cuando le digo que, cuando vaya a Madrid, cosa que ocurrirá a finales de noviembre, iré a visitar la exposición que el Thyssen le dedica a Renoir. Él, en Viena, está con sus Tizianos y demás genios de la pintura, y hace muy bien, pero yo sé que también hago muy bien con lo mío y lo mío ahora, en lo que a pintura se refiere, es todo lo que no quede a las espaldas del siglo XIX sino por delante. A estos efectos estoy decimonónico pero sobre todo muy veinteséculo. Voy a poner un ejemplo que escandalizará a la audiencia: si a mí ahora me ofrecen ver una exposición de Velázquez o una de Damien Hirst me voy a ver la del segundo. Hala, ya lo he dicho.

Ángel, te recuerdo que tú todavía estás enamorado de tus hormigones arquitectónicos… Uno tiene sus fases, ya sabes.

(Escribo esto porque él mismo me recordó que no estaba escribiendo nada en este blog, lo cual es muy cierto, pero, ¡ah, la musa, las musas!).

domingo, 23 de octubre de 2016

La sonrisa de la felicidad

X te recibe feliz siempre porque es feliz siempre. Su sonrisa mañanera es indeclinable y en ella permanece el resto del día. En realidad, ahora que lo pienso, la persona feliz de una manera u otra está siempre sonriendo. ¿Será la sonrisa, de la felicidad, su flor más inmediata?

miércoles, 19 de octubre de 2016

90 velas


De entrada había imaginado que serían los “parvuli” (Martina y Sabela, sus nietas más pequeñas) los que ayudarían a mi madre a soplar las noventa velas de su noventa cumpleaños, pero no. Fueron los “senex” que compartían mesa con ella (mi tío Luis -88 años-, mi tía Florita -91 años-, mi tío Darío -84 años- y mi tía Pepa -83 años) los que, eólicos, soplaron a una con ella para apagar las noventa velas. Un éxito, todo, su vida, sus 90 años, la fiesta que organizamos en su honor el pasado 12 de octubre. Un día inolvidable.

domingo, 16 de octubre de 2016

Qohelet y San Juan

X, si el tiempo es fugitivo y todo pasa y nada queda, ¿dónde está tu consistencia? ¿En el amor? ¿En Dios? ¿O es que manejas nada y amor, Qohelet y San Juan, haciéndote así paradoja viviente?

miércoles, 12 de octubre de 2016

Los más felices de la tierra

Los seres profundamente unidos consigo mismos, sin ninguna escisión interior, en los que se ha soldado la ruptura creada por el pecado, son los más felices de la tierra. Me gustaría ser uno de ellos.