jueves, 31 de diciembre de 2015

El año que fue

Tuviste miles de momentos así a lo largo de este año, plácidos unas veces, impacientes otros, sin un libro que te sirviese, ni una música, ni una imagen, pues justamente así tenías que permanecer, sin nada, con silencio, en la dormición.

martes, 29 de diciembre de 2015

Varia

La piedra dura es el hermano, en la que tropiezas, pero que te salva de ti mismo.

La limosna que te da Dios hoy es solo para hoy. Mañana tendrás que pedir otra.

Oh, Dios, no me dejes en mis manos.

Se suceden estados raros y no acierto a comprender quién los guía.

¿Cómo se logra la transición de la soledad a la compañía? ¿Es necesario que se rompa algo?

Vosotros sois mis amados y no acierto a serviros.

Lo que ahora me das, después me lo quitas. Qué rara es tu paz, Señor.

La pregunta del hermano nos hace ver lo que de otro modo no veríamos.

Quien escucha siempre triunfa.

Cualquier cosa que no sea estar aquí ahora no es estar aquí ahora.

Me quedo con vuestros nombres y así os conozco.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Canción tonta

Federico García Lorca nos sirve en sus Canciones esta bellísima “Canción tonta”: “Mamá. / Yo quiero ser de plata. / Hijo, / tendrás mucho frío. / Mamá. / Yo quiero ser de agua. / Hijo, / tendrás mucho frío. / Mamá. / Bórdame en tu almohada. / ¡Eso sí! / ¡Ahora mismo!” Yo procuré que mi cuñada Almudena y su hija Irma la aprendiesen y la recitasen a dúo, previo cambio de “hijo” por “hija”. El poema cobró entonces otra vida, al verterse su ritmo y su asonancia en los labios de una madre y una hija que así, jugando con los versos lorquianos, de un modo nuevo se decían su cariño, si bien mi sobrina, de cuatro años, se mostró al principio un tanto azorada con un juego verbal que no comprendía del todo pero que en el fondo le encantaba. Encanto es precisamente lo que tiene esta cancioncilla, que nos cuenta como una madre consigue que su hijo, tras ser advertido de las consecuencias de sus fantasiosos deseos, atine al fin con el único deseo que lo mantendrá a salvo: ser bordado en la almohada materna. Y es que en sus primeros años el hijo está a salvo solo donde llega la presencia de quien lo llevó en su seno, y por eso, después que su imaginación lo ha llevado muy lejos, hasta “el agua” y “la plata”, debe anhelar otra vez el calor -la almohada”- de su madre, su mejor refugio.

jueves, 24 de diciembre de 2015

En el umbral

De Olegario González de Cardedal, Navidad y Epifanía, 2002-2003:


I

En el umbral del misterio nos quedamos.
En el umbral del amor nos quedamos.
En el umbral de la verdad nos quedamos.
En el umbral de la belleza nos quedamos.
En el umbral del prójimo nos quedamos.
En el umbral de Dios nos quedamos.

¿Quién nos pasará del umbral al santo de los santos?
¿Quién vendrá a nosotros del fuego del hogar
             al portón del umbral?
¿Cómo llegar al corazón de los que amamos?
¿Cómo perforar nuestra corteza y llegar a la entraña?
¿Quedaremos alejados para siempre de aquello
            que realmente amamos?
Los labios de la sed y la fuente del agua,
            ¿no serán nunca hermanos?

II

Si tú no nos adentras hasta el fondo del pozo,
Si tú no abres las puertas que dan al santuario,
Si tú no nos traladas el duro granito
            de nuestro corazón,
no llegaremos nunca al altar donde mana
            el agua de la vida,
ni sabremos que eres tú el hontanar de la sed
            y de la espera.

Llévanos, Señor, del umbral hasta el centro,
            del portal al hogar,
donde enciendes la lumbre y despliegas
            la mesa y nos partes tu pan,
para alumbrar tu faz, para el calor del hombre,
            para vida del mundo.


Feliz Navidad y que Dios os bendiga.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Los consuelos de Dios

Los consuelos de Dios vienen siempre del mundo que nos rodea. ¿Dónde, sino en nuestro aquí y nuestro ahora, nos confortará Dios? Y será alguien o algo de todos los días: tu madre, tu esposo, tu hija, tu amigo, tu compañera de trabajo, tu vecino, un libro, una entrada de un blog, un vídeo en youtube, un anuncio en la tele, tu rostro visto en el espejo mientras te cortan el pelo, quien te alivie y te de un empujoncito.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Ardientemente

Comienzo a escribir esta entrada a las 7:51 de la mañana. Tengo sueño pero no puedo dormir. Ayer me acosté a las doce y media. A las cuatro y media, o incluso antes, a las cuatro, ya estaba despierto. Las horas siguientes fueron difíciles, de insomnio duro. ¿La situación de España, el resultado de las elecciones eran el motivo? Posiblemente. Sería la primera vez que yo sufro realmente por España hasta el punto de no poder dormir. Esto me llena de orgullo. Por una vez, es mi país lo que me duele hasta el punto de robarme el sueño, no ya sufrimientos interiores o de otra índole. La preocupación por lo que pase a partir de ahora ha afectado a mis nervios. Curiosamente, me alegra este desquiciamiento mío, como si, solo con él, pudiera estar a la altura de las circunstancias. Deseo ardientemente, ardientemente, que todo salga bien para todos. 

domingo, 20 de diciembre de 2015

Amemos lo difícil

Lo que se exige de nosotros es que amemos lo difícil y aprendamos a habérnoslas con ello. En lo difícil están las fuerzas amistosas, las manos que trabajan en nosotros. En medio de lo difícil debemos tener nuestras alegrías, nuestra dicha, nuestros sueños (...) Y solo en la oscuridad de lo difícil tiene sentido nuestra valiosa sonrisa.
(R. M. Rilke, Carta a una muchacha, 20 de Noviembre de 1904)

No es la vida la cera blanda sobre la que, acostándonos, fácilmente queda impresa la forma de nuestra voluntad y de nuestro pensamiento. Es más bien un mármol sin desbastar, sobre él cual solo con golpes de martillo y cincel, con dificultad, es posible que queden grabadas las curvas de nuestra acción y de nuestra búsqueda. Habérselas con la vida es habérselas con lo “difícil”, con lo que solo admite un afrontamiento decidido, arriesgado, valiente, y que se convierte en muro infranqueable para los pusilánimes. Pero tampoco es que se nos presente como una pared escarpada, sin asideros, que tuviésemos que escalar. Es sobre todo una espesura, que reclama el golpe certero de quien está dispuesto a cortar la maleza para adentrarse en ella. Amar esta frondosidad es amar la vida, es amar lo difícil. Y es entonces al que ama, y es capaz por ello de seguir avanzando siempre, a quien le están prometidas “las fuerzas amistosas”, quien verá florecer las “alegrías”, la “dicha”, los “sueños”: su “sonrisa” prevalecerá aun en medio de la “oscuridad”, como prevalece la forma del amante sobre cualquier oposición que pretenda detenerlo.
Amar lo difícil es el santo y seña del viviente enamorado. Es su égida y su acicate, su caudal y su emoción, su júbilo y su secreto. De la facilidad de la vida sabrá siempre después, cuando ya esta le haya ascendido y pueda entonces él, desde su cima, respirar el aire puro.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Conviene que el alma

Conviene que el alma, si se ha abierto demasiado, se cierre, para que vuelva a estar escondido lo que se reveló.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Los políticos

Los políticos se equivocan y pecan unas veces como el que más, otras veces como el que menos.
Es importante para mí tener presente esto.

domingo, 13 de diciembre de 2015

La hierba mojada

La hierba mojada
la huelo,
allá abajo, en la escondida senda
del mal,
y se pudre. No es ya
para mis pies
camino.

domingo, 6 de diciembre de 2015

El cordero

Cuando la lucha contra el mal es denodada y no se baja la guardia ni un segundo, se va adquiriendo un porte que, aunque sea heroico y hasta guerrero, es sobre todo dulce, como si solo el lirio fuese capaz de derrotar a la planta carnívora. Pero ya lo sabíamos: fue el cordero quien derrotó al macho cabrío, si bien pasando por el túnel de sangre en el que se ahogó, para cobrar después nueva vida, la que le insufló el espíritu al coronarlo como rey del mundo. ¡Gran batalla esta, verdadero hilo de oro y fuego trenzando los caminos de la historia!