lunes, 30 de junio de 2014

Desnudo y solo

Ya sabes, Señor, que realidades me hacen daño.
No sé protegerme frente a ellas.
Una y otra vez vulnerable, así estoy, aquí estoy,
desnudo y solo.

sábado, 28 de junio de 2014

El cuarto de baño

Mejor que de purgatorio yo prefiero hablar de “cuarto de baño” y así me veo como el chiquillo que, lleno de roña, grita “¡ay, ay!” mientras un ángel me raspa con fuerza.

Los gritos de dolor, allí, serán también gritos de alegría.

En él el fuego nos quemará, el agua nos limpiará, el aire nos purificará, para que, con pies limpios, nos reciba la tierra nueva.

viernes, 27 de junio de 2014

Nos aman

De repente he caído en la cuenta con alborozo de que los santos nos aman, ¡nos aman!, y que sólo poniéndonos bajo su protección dejaremos de envidiarlos y de temerlos.

jueves, 26 de junio de 2014

Don de lágrimas

Un buen chorro de lágrimas me limpiaría de veras y acaso así terminaría por definirse ese punto de tristeza que me ha acompañado en diversos trechos a lo largo de este año. Pero, en mi caso, empiezo a comprender que este llanto o es un don o no será.

miércoles, 25 de junio de 2014

Qué tal, Francisco

La campechanía del papa Francisco se impone de puro evidente. De repente nos hemos dado cuenta de que toda la pompa que rodeaba al papado, de la que él se deshizo con tanta determinación como sencillez, nunca debió existir. Si yo estuviera sentado en la sala correspondiente a la espera de ser llamado para tener una audiencia con él, estaría de lo más tranquilo. Una vez que llegase mi turno, me dirigiría a él como quien se dirige a un viejo amigo y le diría: “¡Qué tal, Francisco!” Sería un tú a tú entre dos seguidores de Cristo y en este sentido entre dos iguales, con la “pequeña” diferencia de que él sucede a Pedro de una manera y yo de otra. 

martes, 24 de junio de 2014

Tanto amor, tanto miedo

Siempre he temido a los santos porque me recuerdan hasta dónde puede un hombre dejarse amar por Dios y hasta dónde puede amarlo, y es hasta al fin, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas. Yo, a tanta capacidad de ser amado por Dios y de amar a Dios, le tengo miedo, si bien, por otro lado, en momentos en los que soy pura ansia de él, es lo que más deseo. Pero estoy a infinita distancia de ese “todo..., toda..., todas...” y me pongo a resguardo ofreciendo un poquito de corazón, un poquito de alma, unas poquitas fuerzas.

lunes, 23 de junio de 2014

Sonrisa helada

La sonrisa que te puedan producir algunas de las películas que viene rodando últimamente Woody Allen es una sonrisa helada. Hay que ser muy obtuso para no darse cuenta de que, por más que estén envueltas en música de jazz y atravesadas por una vena humorística, son historias de personas desgraciadas. Por lo tanto no es que no sean ni de lejos comedias, es que tampoco son tragicomedias sino tragedias a secas. La esperanza brilla por su ausencia. La imagen de la pobre Jasmine (Cate Blanchett, en Blue Jasmine, la última película de Woody Allen), sentada en un banco, intentando unir los trozos de la canción que sonaba cuando conoció a su marido, con los ojos llorosos e hinchados, es el retrato vivo de un ser roto, y así termina la película, a ras de suelo, donde habita una esperanza muerta.

sábado, 21 de junio de 2014

A la sombra del kiwi

Hoy ha sido el primer día de este año que he estado leyendo debajo del kiwi en una hamaca en el patio. Si me gusta el verano es porque me permite hacer precisamente esto, leer en el frescor que proporciona la sombra de un árbol, rodeado de flores, hortalizas y cantos de pájaros. Incluso consigue que sea más llevadera la lectura de un libro que dentro de casa me resulta pesada. Un verano sin esto sería para mí un verano perdido. De la conjunción del gozo de la lectura y el esplendor de la naturaleza resulta una dicha que anticipa retazos paradisíacos, en la que se da una mezcla perfecta de concentración, exterioridad y reposo.

viernes, 20 de junio de 2014

Amores de cine

En el Hollywood de siempre eran pocos los matrimonios que duraban toda una vida. El de Paul Newman y Joanne Woodward fue uno de esos pocos que se mantuvo hasta el final. De no haber sido así yo me hubiese entristecido porque, con lo que me gusta el cine, amo a las actrices y a los actores y amo también que se amen hasta que la muerte los separe. ¿Y quién no amaba al gran Newman y a la gran Woodward?
 A lo largo de los años tuve mis “¡vaya, qué pena!” cuando sí hubo rupturas de pareja o matrimoniales de actores y actrices de los que era y soy devoto. Anoto aquí algunos refiriendo sin más los nombres del actor o la actriz amados: Harrison Ford (tras separarse de su segunda esposa Melissa Mathison, la guionista de E.T.), Robert Redford (tras separarse de Lola van Wagenen), Susan Sarandon y Tim Robbins (¡qué gran pareja formaron durante más de veinte años!), Imanol Arias (cuando se separó de Pastora Vega), María Barranco (tras separarse del gran director Imanol Uribe), Concha Velasco (que se separó de Pedro Masó) y, por último, uno muy reciente, Melannie Griffith y Antonio Banderas (más amada la primera que el segundo).
Con respecto a los años venideros, espero que no me causen disgustos parecidos la más amada, Sigourney Weaver, y Jessica Lange (casada con el también muy amado Sam Sephard). Y podría mencionar también a Kevin Kline, Julianne Moore, Jeff Bridges, Annette Bening...

jueves, 19 de junio de 2014

Vital, húmeda, cordial

La razón vital (Ortega y Gasset), la razón húmeda (Alfonso Pérez de Laborda), la razón cordial (Adela Cortina), y otras de este tenor que habrá por ahí y que yo desconozco: en los siglos XX y XXI se le ha dado a la “mera razón” ilustrada lo que le faltaba y que la completa hasta hacerla más y mejor razón. Ya no se podrá decir, con Pascal, que “el corazón tiene razones que la razón no entiende”. La de ahora, cordial, húmeda, vital, si que las comprende, si no todas sí algunas, o muchas incluso.

miércoles, 18 de junio de 2014

martes, 17 de junio de 2014

La primera boca

El proceso de la puesta en circulación de una nueva palabra me fascina, el que va desde que alguien la pronuncia por primera vez hasta que acaba siendo de dominio público, principalmente porque nunca sabremos quién fue el que se la sacó un buen día de la chistera. El “buenismo”, por ejemplo, de Rodríguez Zapatero, ¿a quién se le ocurrió? ¿Y a quién el “subidón”? Sería una pesquisa fascinante seguirle el rastro hacia atrás a un nuevo vocablo hasta llegar a su fuente primera, a su primera boca. Y lo bueno es que el autor tampoco sabrá nunca que de sus labios nació un bestsayer. 

lunes, 16 de junio de 2014

Apuros en Besançon

Emerge un recuerdo y me trae Besançon, ciudad del medioeste francés. Hace más de veinte años, de vuelta de Alemania camino a casa, estábamos en ella mi amigo Emilio, su hermana Mary, mi hermana María y yo. Paseábamos por la calle y mi hermana tenía necesidad urgente de ir al baño. No veíamos dónde hacerlo, ningún café, ninguna taberna, nada. Divisamos la señal de unos servicios públicos y respiramos aliviados. Pero al llegar, qué rabia, la mala suerte quiso que estuviesen pechados. Seguimos caminando, a paso muy vivo, mirando a derecha y a izquierda sin que apareciese ningún lugar que contuviese unos excusados. Al fin nos vimos al frente de un bar grande, medio oscuro, lleno de hombres. A María la frenó el temor. Todas las miradas, que nosotros imaginamos torvas, estaban puestas en nosotros, sobre todo en mi hermana: a buen seguro que era muy raro que entrasen turistas extranjeros en tal sitio y más raro que alguno de ellos fuese una mujer. “A saber cómo estarán los servicios”, musité. “Me da igual, no aguantó más”. Y allá que se fue, por en medio de los posibles violadores. Cuando entró en los servicios y dejé de verla pegué un respingo. Regresó sana y salva. “¿Qué?” “Respiré con la boca para no oler y me puse en cuclillas, ya sabes, era uno de ésos a ras de suelo”. Los dejamos con un palmo de narices, a los asesinos.

sábado, 14 de junio de 2014

No se enfada

Ya oí decir a varias personas que Pablo Iglesias, el líder de Podemos, “no se enfada” en las tertulias televisivas en las que participa (o participaba), y  tal observación pretendía ser desde luego un elogio. El subtexto que hay aquí es que muchos otros sí que se enfadan, y esto los afea. Hice una pesquisa en youtube y comprobé que era cierto lo que mis amigos decían. “Un buen punto a su favor” me dije, no sin envidia. Tampoco es que enojarse en el transcurso de un debate sea particularmente grave, salvo que esto ocurra demasiadas veces, porque entonces la calidad de la argumentación se verá afectada por esta insidiosa presión sanguínea. La energía así perdida es una energía de la que ya no podrá disponer la propia razón en sus esfuerzos reflexivos. Tanto si es una aptitud heredada o una aptitud adquirida (¡qué mérito tiene esto último si uno es de naturaleza temperamental!), es una de las condiciones para que, junto con otras, pueda darse un buen diálogo, o por lo menos un diálogo más exitoso.

viernes, 13 de junio de 2014

Un vaso que bota

¿Alguien ha visto botar un vaso de cristal después de haber sido arrojado al suelo, y no unos pocos centímetros sino mucho más de un metro? Yo sí, y también algunos miembros más de mi familia hace un montón de años, cuando eran mozos mi hermano Ramón y mi hermana María y estaban enzarzados en una de sus habituales peleas. No sé cuál de los dos, pretendiendo romper el vaso al lanzarlo contra el suelo, consiguió este pequeño milagro. ¿Pero, cómo, un vaso de goma?, debimos pensar mi hermana Lucía y yo, que, maravillados, no dábamos crédito. Fue un fulgor de poesía en medio de la batalla, un fulgor de paz cabe decir, bien humorístico.

jueves, 12 de junio de 2014

La felicidad

La felicidad es más que un instante, como muchos opinan, más entonces que esta precariedad súbita. Es un murmullo de fondo que se mantiene durante largos períodos de tiempo, mientras nada grave lo disturba, porque las desgracias muchas veces tardan, tardan incluso mucho. El infortunio tiene su hora y en tanto no llega la felicidad habita en aquéllos que han sabido encontrarla y vivirla.

martes, 10 de junio de 2014

lunes, 9 de junio de 2014

El sueño

El sueño -o colección de sueños- más extraño, más enrevesado, más denso, más poliédrico, más indescifrable, más agotador, más más lo tuve la noche pasada. Todos los genios surrealistas juntos no podrían componer algo tan... No hay palabras: “es sublime y no lo abarco”, que diría el salmista. Ni que decir tiene que dormí fatal.

viernes, 6 de junio de 2014

Subidón

A veces tengo subidones de alegría y el ritmo cardíaco se me dispara. Y yo le digo: “quieto, corazón...”

jueves, 5 de junio de 2014

La reforma de la Constitución

Las razones históricas que justificaron, y acaso todavía justifiquen, la existencia de la monarquía parlamentaria en España no durarán siempre y yo espero que llegue el día en que haya una mayoría suficiente de españoles que estén en contra de la monarquía y a favor de la república, aunque yo no sé porque la única alternativa tiene que ser ésta. ¿Tiene que haber un presidente y un primer ministro? ¿No basta acaso con que haya un presidente, como en Estados Unidos y en tantos otros países? Yo me apunto a este segundo modelo. En cualquier caso, si ha de haber un jefe de Estado y un presidente de Gobierno, tanto como es electo el segundo tiene que serlo el primero: ¿dónde se vio que un alcalde, por ejemplo, ha de ser el hijo del último en ocupar tal puesto y no el que los ciudadanos elijan libremente? Espero que, llegado el momento más oportuno, surjan iniciativas parlamentarias que insten a una reforma de la Constitución a este respecto. No va a ser fácil porque, según lo regulado por esta misma en su artículo 168 (“1 Cuando se propusiere [...] una [revisión] parcial que afecte [...] al Título II [De la corona], se procederá a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes. 2. Las Cámaras elegidas deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras. 3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación”), la monarquía queda bastante blindada.
Con este tema de todos modos no soy demasiado purista y sí pragmático. Y tampoco creo que sea ahora un problema principal. Hay otros que lo son mucho más y que ya nos los sabemos todos: el paro, la credibilidad de las instituciones, la corrupción, el proceso soberanista catalán, la situación de la educación, el fortalecimiento de una democracia más participativa para que la representativa sea más creíble, etc.
Añado como punto final que Felipe y Letizia me caen muy bien y espero que reinen lo mejor que puedan y sepan, para bien de todos.

miércoles, 4 de junio de 2014

Los secretos del inconsciente

El asunto tenía todas las trazas de poder ser explicado sólo sobre un diván freudiano. Porque, vamos a ver, ¿a qué se debía que fuera tan susceptible con respecto a ella, el verse, tantas veces, soliviantado por sus palabras, cuando éstas no portaban ninguna agresión? Una buena prospección en su inconsciente, ¿encontraría alguna respuesta a esto? Sus reacciones airadas, ¿eran su manera de protestar contra el gran ascendiente afectivo que ella tenía sobre él? Y aun si esto fuera cierto, quedaría por explicar en qué consistía esta autoridad emocional. Había además otro dato, en el que reparó muy tardíamente: ¿no se parecían a ella las mujeres que más le gustaban? De todos modos, le parecía que se movía sobre hipótesis que sólo una “gran revelación” de su inconsciente podría resolver.

martes, 3 de junio de 2014

Batería política

¿Son los líderes políticos los que deben encabezar los proyectos que ilusionen a los ciudadanos? ¿Hasta qué punto depende de ellos la cohesión de una sociedad? ¿Una desilusión política acarrea inevitablemente una desilusión social y moral? ¿Qué cuota de liderazgo les corresponde a los representantes políticos y cuál es exactamente su tipo dentro de lo que podríamos denominar “el liderazgo de una sociedad”? En tanto no fallen los líderes de otros ámbitos, ¿cuánto importa que fallen los del ámbito político? ¿Se espera de los políticos demasiado y por ello equivocadamente? ¿En qué medida son ellos mismos los responsables de esta “equívoca demasía”? ¿Qué errores les imputamos injustamente, que culpas cargamos sobre ellos, cual chivos expiatorios, sin que en realidad las tengan? ¿Una sociedad fuerte no es aquélla que no se deja quebrar aunque quiebre la clase política?

lunes, 2 de junio de 2014

Los que lo hacen bien

Los que lo hacen bien: políticos de altura: ¿no sería éste un buen título para un libro que nos devolviese la confianza en los políticos? Porque haberlos haylos, buenos políticos, y alguien tendría que decirnos quiénes son, dónde están, qué cosas hacen y cómo las hacen. Y no creo que se trate de una aguja sino de muchas agujas en un pajar. Pero nadie los hace visibles y así nos quedamos sin el necesario contrapeso frente a los malos políticos. Porque no debe ocurrir que éstos infamen a los buenos.