lunes, 13 de mayo de 2013

La amada nada

Le hablaba el pasado sábado día 11 de mayo a Ángel de un texto de Gertrud von Le Fort. Con ocasión de esta conversación, traigo aquí una reflexión de mi libro Sangre y nieve (1998) a propósito de ese texto.
En la nada no se reposa, ¿sabes?, en la nada uno deja de existir y ya está, conque no me vengas pregonando ahora las excelencias de su lecho. Porque, quién, dime, quién reposa, de qué paz me estás hablando. Si ella está tú no estás, así de claro, no hay descanso, ¿oyes?, sino el más rotundo aniquilamiento. De verdad que no entiendo los encantos que está produciendo en tanta gente la famosa nada. Faltaba este último flirteo amoroso con ella para acabar de rematar el siglo, más aún, el milenio. Al menos se muestran coherentes pues, según lo dicho por Cioran, ‘hablar de la nada en otros términos que los de la afectividad es perder el tiempo’. Así que, hala, fuera los juegos intelectuales y vengan las profesiones de fe, las declaraciones de amor a la nada, ¡¡a la Nada!! Qué cansada tiene que estar la gente para hablar así, o qué aburrida. ¿Será cierto también hoy aquello que ya escribiera Gertrud von Le Fort en su novela La corona de los ángeles, en 1946: ‘Tienes que estar dispuesta para ver que la gente no desea una existencia en el más allá, este pensamiento les es mucho más penoso que el sumergirse en la nada’? ¡En vez de transparecer la gente quiere desaparecer y a esto lo llama reposo! Qué enfermedad, Dios mío, qué perdición.

(El tirador)

6 comentarios:

Enrique García-Máiquez dijo...

Tu texto es excelente, no se diferencia en vibración ni en metal de la cita que contiene. No es un envase. Es una maravilla. Gracias por todo.

Suso Ares Fondevila dijo...

Muchas gracias a ti, Enrique.
Por cierto, hay un poema de Jiménez Lozano que abunda en lo mismo. Yo lo vi citado en un libro de Olegario.
Sería interesante encontrarlo y darlo a conocer.

xtobefree dijo...

Buenos días Suso. ¡Cuán diferente es la nada del vacío! Un abrazo.

Suso Ares Fondevila dijo...

Un abrazo, xtobefree.

Enrique García-Máiquez dijo...

¿Es "La mano izquierda de Dios"?

… y pregunta
por qué el ángel no detuvo
la mano izquierda del Eterno:
la que la nada crea y a la derecha
contradice y abate. Tú pregunta.

Suso Ares Fondevila dijo...

Creo que no, Enrique; creo que es otro. Ayer estuve buscándolo en los libros de Olegario, pues estoy casi seguro de que lo encontré citado en uno de ellos. Según mi (falible) memoria, está muy en la onda del texto de Le Fort: la querencia por la nada de nuestros contemporáneos.
Pero, ya digo, es mi falible recuerdo quien lo dice.